jueves, 24 de enero de 2013

Mata Lakshmi

 vande padmakarāṃ prasanna-vadanāṃ saubhāgyadāṃ bhāgyadāṃ
hastābhyāṃ abhaya-pradāṃ maṇi-gaṇair-nānā-vidhair-bhūṣhitām
bhaktābhīṣhṭa-phalapradāṃ hari-hara-brahmādibhiḥ sevitāṃ
pārśhve pankaja-śhaṃkha-padma-nidhibhir-yuktāṃ sadā śhaktibhiḥ

Me postro ante esta siempre poderosa Lakshmi, servida por Brahma, Siva y Visnu, poseedora de la riqueza que es expresada con el loto, la concha y otras opulencias, quien lleva lotos en Sus manos, y, adornada con toda clase de joyas, sonríe encantadoramente. Con el gesto de Su mano da refugio, y provee de buena fortuna y destino, y culmina los deseos de Sus devotos. 

Una de las formas clásicas en que el artista o silpi realiza la imagen sagrada para la adoración empieza por recitar el  dhyāna śloka, verso sánscrito en el que se da una descripción de la deidad. Repetido con devoción y humildad, la vibración del verso revela la Forma de la deidad desde el interior de nuestra potencialidad divina.